Varilla flexible, recubierta de tela o cuero y a veces rematada por una trenza de tiento o una aleta de cuero, que se emplea por los jinetes para azuzar a sus monturas.
“con esos ojos estrechos, claros y fríos, tan parecidos a los tuyos, te miraba de hito en hito. En seguida levantó la fusta que llevaba siempre consigo y te atravesó la cara, una, dos, tres veces.”