[ˈnomo]
OrigenDel neolatín gnomus, acuñado por Paracelso en su obra de 1566 Liber de nymphis, sylphis, pygmaeis et salamandris, et de caeteribus spiritibus (Libro acerca de las ninfas, sílfides, enanos, salamandras y demás espíritus), donde lo utiliza como sinónimo de pygmaeus, "enano". El origen del término es incierto, probablemente relacionado con el griego antiguo γνώμη (gnóme), "pensamiento" o "máxima"
- Enano fantástico o genio elemental de la tierra, en cuyas entrañas mora junto a los de su misma especie trabajando en las minas, custodiando los tesoros subterráneos y cuidando de los metales y piedras preciosas.
“«Cada una de las rejas, rastrillos y cerrojos que Pedro iba encontrando en su camino descendente, poseía un gnomo gris que, a su paso, los hacía transitables, como si no estuvieran fabricados de un ap”
“«Tercera ley: existe el gnomo que tira de las esquinas del papel, saltando de mesa en mesa; si esperamos calmosamente, el gnomo trae de nuevo el papel al sitio donde se perdió; si nos irritamos, el mi”
Formasgnomos(plural) · gnómida(feminine) · gnómidas(feminine, plural)