“Hice detener el coche, ellos bajaron y estuvieron un rato tirando piedras al agua. Había uno, un chico riojano, que buscaba unas toscas, chatas, y las lanzaba haciéndolas picar varias veces sobre el a”
“Y con él en la mano y el paso cauto de un ladrón, Robaina se metió en el cuarto de Monagas, que, entregado, dormía como una tosca, y lo pintó de negro, que lo dejó como un mirlo.”